Lo que Santino Sverdlov tiene que decir acerca de cuándo la vida empieza a imitar a la vida.

Santino Sverdlov, también conocido como @Santlov, tiene una vibra auténtica. No tiene ninguna capacitación formal, ni pretende haber sabido siempre que quería ser artista. Estaba explorando en la escuela de medicina cuando empezó a pensar en juguetes. Tiene una compresión innata de los beneficios y los riesgos de la forma en que el mundo está cambiando, y tiene algo que decir al respecto. Toys for Boys habló con Stanlov para obtener el esquema de los juguetes como fantasía, concepto colaborativo y de cómo la publicidad es una estupidez, o algo así.

——— Q & A ———

TFB: Platícame tus antecedentes y cómo decidiste incursionar en el arte.

SS: Nací en Cuba.  Mi familia se exilió a Panamá cuando era muy pequeño y después llegué a Miami cuando tenía alrededor de 3 años.  Sin capacitación formal o experiencia alguna, incursioné en el mundo del arte, hace cerca de 5 años.  Precisamente cuando estaba esperando a mi primer hijo, entré a la escuela de medicina… afortunadamente, el arte me salvó. En realidad, eso también fue justo en la época en que se lanzó Instagram. En ese entonces se comercializaba como una nueva aplicación para que los fotógrafos o artistas compartieran su trabajo con otros, en la comunidad artística, así que se me ocurrió que no había mejor lugar para exhibir algo de mi trabajo de “pasatiempo”. Después de unos meses, el trabajo empezó a mejorar; me puse a meditar mucho más en los conceptos y diseños que sacaba y empecé a llamar la atención en serio. Desde entonces, todo ha sido una especie de bola de nieve.

TFB: Cuéntame sobre el comentario social detrás de fotografiar juguetes y cómo escoges los que fotografías, sobre cómo cambia el arte, junto con el entorno sociopolítico actual.

SS: ¿Qué es lo que todos dicen? ¡El arte imita a la vida! Algunas de mis obras pueden ser consideradas como reutilización estética de imágenes recicladas. Pueden entrar en esa categoría hasta cierto punto; pero la verdad es que, conceptualmente, mis temas provienen de un reino del descontento – un fenómeno en el que, irónica pero no sorprendentemente, la Vida imita a la Vida. Hay un razonamiento específico detrás del uso exclusivo de juguetes en mi trabajo. Los juguetes son objetos artificiosos; empujados en la garganta de nuestros hijos, y luego utilizados negativamente como herramientas de capacitación. Una droga de entrada que los prepara para la autocomplacencia y el consumo excesivo, mientras los guía hacia las garras de los medios masivos y los esquemas de comercialización. Cuando un niño recibe su primer juguete, él o ella tiene su primera posesión, su primera cosa; y, cuánto llegamos a amar esas “cosas”. Y seguramente, pronto “necesitaremos” más. La semilla de la falacia se planta mientras somos moldeados en una cultura en donde el adoctrinamiento es, si haces A, para tener B, serás C (feliz) o, entre más B tengas, más C serás. Para mí, un juguete es la idealización de la existencia humana moderna. Creado para servir a una directriz sin sentido, sólo para ser desechado sin esfuerzo y, eventualmente, olvidado. La serie Toys RL ikeus hace, con suerte, que el espectador se cuestione la pseudo realidad en  la que vivimos. El sistema no cambiará por completo. Sólo podemos desconectarnos aquí y allá. Tristemente, por ahora, tener un pie adentro y otro afuera, es lo más que podemos hacer. Estoy seguro de que mis conceptos futuros correrán por las mismas venas socialmente progresivas.

TFB: Cuéntame acerca de algunas colaboraciones que has hecho en el pasado, como con Kiehl’s, por ejemplo, y cómo es tu enfoque al trabajar junto con otra marca, comparado con cuando estás haciendo arte para tus propios fines.   

SS: Cuando estoy creando para mí, es como un alivio de sentimientos y tensiones personales, provocados por percepciones, o ideas equivocadas de los problemas de la vida, que nos rodean a todos. En algunos proyectos de colaboración, puedo no llegar tan al fondo, pero trato de poner algo. He hecho algunas colaboraciones y una de las que más he disfrutado fue con Kielh’s. Los ejecutivos fueron muy abiertos en sus expectativas y me pusieron muy pocas restricciones en la dirección creativa – lo cual puede ser una bendición o una maldición para cualquier artista que trabaje para una gran corporación. Para el proyecto de Kiehl’s tuve la oportunidad de instalar visuales en la fachada de su nueva ubicación, en Lincoln Road, durante el Art Basel que, entonces, era algo como un experimento para mí… Me encanta emprender proyectos que me permiten llegar a mi límite. Si no me estoy preguntado cómo voy a lograr algo, quizá no debería estar haciéndolo. El producto final fue fantástico. Se suponía que sólo iba a mantenerse una temporada.  Creo que lo conservaron y que todavía lo tienen en exhibición.  Incluso terminé comisionado para otros trabajos a exhibir en sus oficinas corporativas.

TFB: ¿Cuáles son algunos proyectos únicos que puedes tener en obra y que puedes compartir con nosotros?

SS: Acabo de terminar un mural Skellington 90’ frente a la carretera 395 y estoy ansioso por seguir trabajando en ese tipo de medios. Creo que esto abrirá nuevas puertas para exhibir mi trabajo, estoy deseando ver a dónde me llevará.  En cuanto a cosas nuevas, soy muy supersticioso con cualquier energía negativa que pueda afectar o matar un proyecto por hablar de él antes de tiempo. No me gusta hablar de nada hasta que está totalmente materializado o incluso terminado.

TFB:  ¿Cómo dirías que fue tu inicio, o quién fue la primera persona que adquirió tu arte y que te dio tu primera oportunidad?

SS: Para muchos nuevos artistas, una parte importante de su crecimiento se debe a la exposición de algún coleccionista célebre u otros consignatarios famosos. Yo no quise seguir ese camino, nunca me verán en mis redes sociales subiendo a coleccionistas famosos con mi trabajo, o a mí, presumiendo ventas agotadas – nada de esa basura de mercadotecnia que todos adoran. Veo alrededor y veo sobre todo artistas/marca sobre publicitados, arrogantes, débiles / conceptualizados. Tristemente, es como el 90% de lo que hay afuera. Mi trabajo es lo que atrae a la gente… las conexiones con los coleccionistas, los seguidores o fans, que me comprenden a mí y a mi visión, son la verdadera razón por la que estoy aquí. Tú estás aquí. No una treta para atraerte con el éxito y la riqueza, tratándote como un tonto. La gente tiene que dejar de ser engañada y realmente dejar de caer en esa mierda… ¡despierten! Dicho esto, hay personas clave que, a lo largo de mi camino, me han ofrecido ayuda; para dar un paso más arriba. Estoy eternamente agradecido con ellos y espero que ellos sepan quiénes son.

TFB: ¿Cuál crees tú que será el rumbo que tomarás en el futuro? ¿Cómo ves el cambio en tu arte, o a ti mismo cambiando dentro o a través de él?

SS: Hago esta cosa privada, mental, en la que visualizo cómo será mi trabajo en unos años: ¿qué temas estaré fotografiando? ¿Será pintura, medios combinados, etc.? Pienso que camino por un campo e imagino qué diferente sería todo. La belleza del arte y el verdadero poder detrás de él, es lo que te obliga a tener una existencia más consciente y atenta.  Se evoluciona cuando hay un auto despertar. A medida que yo evolucione, evolucionará mi trabajo, estoy deseando ver cómo.

TFB: Muchos de los “juguetes” que fotografías son imágenes de tu niñez, ¿cómo afecta al arte el ser padre, en el sentido de ver tanta novedad frente a ti constantemente?

SS: Hoy, todo parece una versión reciclada y diluida de mi infancia. En todo caso, toda ella sirve sólo como refuerzo de mi mensaje sobre nuestro estado paradójico actual de basura no auténtica.

TFB: ¿Quién es alguien con quien te encantaría colaborar?

SS: Me encantaría tener una máquina del tiempo y colaborar con varios artistas que ya han muerto. O, mejor aún, traerlos al futuro y ver qué trabajo que se les ocurriría después de viajar en el tiempo.

TFB: ¿Hay algún artista o creador de algún tipo que te haya inspirado para dar el salto al arte?

SS: Creo que cada obra de arte que uno ve, y cada artista que uno admira o conoce, inspira e inevitablemente deja de alguna forma una huella en uno y, por consiguiente, en nuestro trabajo.

Ascenso de la máquina, 2014

C-Print Metálico

48×36

Soldados  arriba de un rascacielos, 2015

C-Print Metálico

36×30